Amo profundamente a la universidad porque nada me llena tanto de alegría y de paz

como ese acto transido de divina humildad que es la enseñanza.

Amo la enseñanza tanto como a lo que está más cerca de mí, como a los míos.

Y es lógico que así sea, porque amar es dar.

Y el amor es tanto más amor cuando menos cosas espera a cambio delas que da .

Dr. Gregorio Marañón 

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EL ESTUDIANTE DE MEDICINA Y BIOETICA. AAPAUNAM 2015

Dr. Eduardo García Solis.
Médico Patólogo Clínico Certificado por el Consejo de su Especialidad.
Director Operativo de la Comisión de Bioética del Estado de Campeche.

CV. 2015 . EDUARDO GARCIA SOLIS

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  LA EMPATÍA EN MEDICINA
 
 

La empatía del griego ἐμπαθής ("emocionado") es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro individuo puede sentir.

También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta. (1)

Empatía, del griego empatheia, significa saber apreciar los sentimientos de otro. El término empathy fue introducido en 1909 por el psicólogo

inglés Edward Bradner Titchener, como traducción de la palabra alemana einfühlung. Fue Southard, en 1918, el primero que incorporó la empatía

en la relación médico-paciente, como un recurso facilitador del diagnóstico y la terapéutica. (2)

Respecto al concepto de empatía, esta se define como los actos con los cuales se aprehende la vivencia ajena; como expresa Stein, “es la experiencia

de la conciencia ajena en general. Es la experiencia que un yo tiene de otro yo, experiencia en que aprehende la vida anímica de su próximo”. (3)

El paciente acude con el médico, no por simpatía, sino porque necesita ayuda. No es de interés conocer si el médico es apuesto, con buen humor,

lo que demanda es que se le devuelva la salud. Recordemos “el médico de cabecera” en donde  el médico es  un ancla, un puente entre paciente,

enfermedad y familia. En ocasiones, como refiere Antonio Corral Castanedo(3), el enfermo se encuentra en una isla, con el mínimo contacto con

su familia, debido a la burocracia que impera en algunos sistemas de salud. Es que el enfermo cuando entra en el hospital es sometido a máquinas,

aparatos que no le dan ninguna explicación, entre análisis y radiografías, exploraciones que no sabe para qué son y lo que buscan, que lo aturden

y sobre lo que nadie le aclara nada, en medio de los cuales escucha pocos alientos, en pocas palabras; se encuentra perdido.

Ya lo señalaba en el siglo pasado el Doctor Ignacio Chávez (4) cuando alertaba la técnica por encima de la clínica, la deshumanización, los intereses

comerciales, en la búsqueda del becerro de oro. 

La enfermedad constituye un giro biológico-existencial para el sujeto, tiene sentido que la atención dispensada se vuelque en los dos ámbitos para

lograr un conocimiento integral del acto de enfermar y con ello dispensar un auténtico cuidado. Sin embargo, el poderío de la técnica sobre la

vida desdibujó esta realidad e instauró una falacia que ha permanecido durante mucho tiempo arraigada en la conciencia sanitaria de que la salud

y la enfermedad son hechos biológicos sin carga emocional. Como era de esperar, esta visión irremediablemente fracasó y se plasma de manera

pragmática en la crisis de confianza que sufre la profesión actualmente. (5)

La “cosificación” del paciente, es un número, una estadística, ya no un ser humano, es tan  solo una “cosa”. Ya no se le llama por su nombre, es ahora

el 534. Esto es debido a la ¿deshumanización? , ¿La falta de valores?, ¿el poco respeto hacia el ser humano?, ¿nos hemos olvidado de la ética?,

¿nos hemos vuelto insensibles al ser humano? La respuestas serán varias y diferentes, lo que es una verdad, es que en la práctica médica,

principalmente en los Hospitales, existe una deshumanización hacia el ser humano, a nuestros semejantes, es por ello que una propuesta de Claudia

Donoso, (5) es la empatía, como una estrategia para la humanización del acto médico, en donde establece que otro generalizado, constituye también

un otro concreto. Un ser particular y único, narrador y protagonista de su existencia, que busca en la relación clínica un otro que lo reconozca y lo

entienda más allá de lo corporalmente evidente.

En otras palabras, que el médico se ponga en los zapatos del paciente. Se involucre con el paciente no solo en el cuidado del cuerpo humano, sino

que también en sus sentimientos, su alma, su espíritu, en si todo lo que conforma al ser humano como un todo.

En la medida en que el médico entienda lo que el paciente piensa y siente, mejor será la atención que ofrezca; de este modo, la empatía se convierte

en el vehículo de la relación interpersonal médico- paciente.Es evidente que el nivel de empatía puede cambiar y, en este caso, deteriorarse. Intervenir

en este proceso consistiría más que en enseñar cosas nuevas “enseñar a ser empático”, en prevenir su pérdida. Las estrategias educativas estarían

dirigidas a prevenir la erosión de la empatía más que a  aumentarla. Como marco de fondo permanece la pregunta clave: ¿es la empatía algo que se

puede enseñar? Y, en caso positivo, ¿cómo se enseña? ¿Nacemos con capacidad fija de empatía o podemos crecer en esta actitud? (6).

Se han diseñado instrumentos para conocer el grado de empatía en el personal médico ya sea en formación o en el ejercicio profesional,  por lo que

hace algunos años, haciéndose eco de esta necesidad, un grupo de investigadores del Jefferson Medical College desarrolló un instrumento para evaluar

la empatía en el contexto de la educación médica y del cuidado del paciente: la escala de empatía médica de Jefferson (7).

¿Por qué el médico, en ocasiones  ya no es empático?, si en su mayoría el estudiante cuando desea estudiar medicina, es empático, al significar que

desea ayudar, estar en el lugar del enfermo, comprenderlo. ¿Qué sucede muchas veces?, esa empatía se pierde en el curso de los estudios ya sea de

pregrado o de postgrado. Por lo que es importante reforzar la empatía en el alumno y también en el médico ya graduado.

Hay que señalar la presencia del mentor, ya que es ejemplo para muchos, y de su forma de conducirse, de su actuar, es paradigma que siguen médicos en formación.

Es por ello, que cuando se inician los estudios de medicina, la selección del futuro médico debe ser cuidadosa, conociendo los principios y valores éticos que debe

tener el médico, sin descuidar la empatía en su formación y ejercicio profesional.

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Referencias

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1.- www.wilkipedia.com

2.-Graziela Moreto, González-Blasco P, Leo Pessini, EmpathyErosion of Medical Students: Report of a Study Conducted in one Medical School in São Paulo,

Brazil A erosão da empatía em estudantes de Medicina: relato de um estudo realizado numa Universidade em São Paulo, Brasil. ATEN FAM 2014; 21(1)

3.- Corral Castanedo, Antonio. Elogio y nostalgia del médico de cabecera. Año Conmemorativo del 250 aniversario de la fundación de la Real Academia de

Medicina y Cirugía de Valladolid. 1981

4.- Ignacio Chávez (4)   Ideario, Colegio Nacional 1997

5.- Donoso-Sabando C. La empatía en La relación médico-paciente como manifestación del respeto por La dignidad de La persona. Una aportación de Edith Stein.

PERSONA Y BIOÉTICA, julio - diciembre 2014

6.- Acorta Garza A. González Guerrero F. Taista Herrera S. Validación de la escala de empatía médica de Jefferson en estudiantes de medicina mexicanos. Salud Mental; 28(5) 2005

7. - Chen D, Lew R, Hershman W, Orlander J. A cross- sectional measurement of medical student empathy. J Gen Intern Med. 2007; 22:1434-8 (7)

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BIOJURIDICA 
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Es deseo de todos los que practican la medicina, que sea  ética con principios bioéticos,  no obstante en ocasiones esto no es así. Cuando el médico no cumple con lo establecido en la lex artis.

Es por ello que debe existir un marco jurídico que contemple las situaciones en donde no se cumple con el deber médico. De esta situación nace una nueva disciplina que  se ocupa de la preparación y estudio de nuevas leyes y del seguimiento de las actualmente vigentes, para garantizar su debida fundamentación en la dignidad del hombre y en los derechos que le son inherentes. Pretende poner unos límites legales a la aplicación de la investigación sobre los seres humanos y esta la Biojuridica (1)

Desde tiempos atrás,  los preceptos de Hipócrates de Cos, la oración del médico judío Maimonides , en la actualidad V.R. Potter.  Establecen que debe existir un puente entre la ciencia y el humanismo. En muestro medio el Dr. Ignacio Chávez, hace un llamado al humanismo el que plasma en su ideario, acerca del comportamiento del médico.

Son los principios de la bioética como la autonomía, la beneficencia, la no maleficencia, la justicia, además de la solidaridad, la responsabilidad, la multiculturalidad, el deber ser y el deber hacer, en si el bien es consigna de todos los médicos.

La Bioética es considerada como una ética al servicio de la vida, debe existir una regulación moral y jurídica, basada en el humanismo, en donde estén presentes la libertad, la igualdad y la solidaridad, el respeto a las ideas, a la naturaleza y la responsabilidad, en donde se contempla la dignidad humana y que sirve como parámetro para medir la justicia.

La Biojuridica se ocupa de la validación de las normas legales con valores aquí que permiten la vida humana y su dignidad (2).

El actuar del médico, siempre es visto con lupa, y así debe ser probablemente porque tiene a su cargo, el bien más preciado que es la vida. Cuando existe un error es un reclamo de la sociedad, olvidando que el médico no es un mago que con una varita mágica puede devolver la salud, olvidando el paciente que la salud es una corresponsabilidad. El médico puede realizar un error, que puede ser ya sea por negligencia, impericia, imprudencia, y en ocasiones por lo que se ha llamado responsabilidad institucional, pero no por dolo, a no ser que el medico tenga alguna patología de comportamiento y no haga el bien como debe de ser.

Cuando existe un error, por un médico o grupo de médicos, en ocasiones los medios de comunicación, resaltan la información, una información que en ocasiones no es veraz dañando el prestigio de ese médico. Para ello se han postulado algunas estrategias (3), como son:

a.     La Medicina defensiva

b.     Trabajar con legisladores para reformar a las leyes especialmente la despenalización del acto médico

c.      Preparación académica intensiva, activa y eficaz

d.     Aplicación de medidas preventivas para evitar el conflicto legal. 

Es de importancia resaltar que el actuar del médico, debe ser ético, bioético, de hacer el bien, preparándose día a día, contra la medicina defensiva, la medicina asertiva. Es la bioética y la biojuridica, las que deben marcar las pautas, que protejan tanto al médico como al paciente de injusticia e inequidad. 

Todo ser humano es agente moral autónomo, y como tal debe ser respetado por todos,  aceptarse como un derecho el pluralismo moral. Ninguna moral puede imponerse a los seres humanos en contra de los dictados de su propia conciencia. El santuario de la moral individual es insobornable. (4)

Es aquí en donde la bioética emerge, como un puente entre la medicina y la justicia, y es que juridicar la bioética, no es una vuelta a la deontología médica tradicional, esto es a la concepción de la ética médica, y por extensión de la bioética y obligaciones aplicadas, según procedimientos burocráticos y respaldados coactivamente, más bien sostener que hay un tipo de conflicto jurídico, cuya resolución es ponderar principios contrapuestos (5).

La sociedad actualmente exige que la atención médica sea de calidad, que se cumpla la lex artis, ni más ni menos. Cuando esto no sucede es a través de medios de comunicación y la vía penal, en donde se resuelven los conflictos médicos. Por fortuna en nuestro País, existen las Comisiones de Bioética y Arbitraje médico, que en conjunto y a través de acciones emprendidas como es la difusión de la cultura bioética y el manejo del conflicto médico es que han disminuido las quejas de los usuarios hacia los prestadores de servicios de salud.    

LECTURA RECOMENDADA:

  1. Martínez-Gómez J. Biojuridica: Una aproximación a su configuración como disciplina y cuestiones básicas a resolver. www. cbioetica.org/revista/143/143-0410

  2. Tiant L.E. Bioética jurídica, en diccionario latinoamericano de bioética. UNESCO. Red Latinoamericana y del Caribe de Bioética, 2008 www. redbioetica-edu.com./ar

  3. Robles- Elias F. Peña-Nina D. ¿despenalizar los actos médicos?, una primera aproximación a partir de una perspectiva dual. Ginecol Obstet Mex, 2014; 82:828-838

  4. Gracia, D. Fundamentos de Bioética.  Ed. Eudema. Madrid, 1989.

  5. Vázquez R. Bioética y Derecho. 1ª Ed., Editorial Fontamara. 2012

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BIOETICA Y CALIDAD. REV LAT PAT CLIN / ML 2013

CODIGO DE ETICA OPS 2007

CEDULA PARA EVALUAR EL CODIGO DE ETICA OPS 2007

EL ACTO MEDICO

ETICA EN EL SIGLO XXI.

MARIHUANA: CONSIDERACIONES BIOETICAS

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