DR.FRANCISCO_BIAGI.jpg

DR. FRANCISCO BIAGI FILIZOLA

PADRE DE LA PARASITOLOGIA MEXICANA

Entre pasillos elegantes e iluminación tenue que finamente deja ver una larga alfombra y paredes que esconden infinidad de historias, de las más longevas de la ciudad, se encuentra la habitación número 133. 

Es un edificio residencial para adultos mayores que está en la ciudad, en donde vive Francisco Biagi Filizola, primer médico mexicano que trabajó en la sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS), miembro

titular de la Academia Nacional de Medicina, autor del libro Enfermedades Parasitarias (una de las obras más reconocidas en la parasitología) y ex jefe del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad

de Medicina en la UNAM.

Encontrar palabras para describir a Francisco no es complicado. Quizá encaje “eminencia” o quizá la palabra “figura” sea adecuada, pero ninguna de ésas es ad hoc con la modestia, la sencillez y la lucidez con la

que el precursor y padre de la parasitología mexicana nos recibió. Dio la impresión que Pipo – la mascota del doctor -  durante toda la semana aguardó por nosotros, nos adoptó con ansia recién se abrió la puerta,

salió contento y feliz, brincaba e hizo fiesta.

Sólo un acto bastó para comprender que esa charla sería placentera: estrechar la mano con el Doctor Francisco Biagi. Joven de 83 años que en su sonrisa, mirada y voz, esconde la máxima sabiduría que pudo cambiar

el rumbo del saber científico y la investigación en el país. Amablemente nos ofreció asiento, y sin dudarlo nos abrió otras dos puertas: la de su vida y la de su experiencia.

Era única la duda: ¿Qué camino recorrió para llegar hasta este momento?

DR.FRANCISCO BIAGI < >

DR.FRANCISCO BIAGI. CV: ANM 1966 < >

______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

dr.ignacio.chavez..sanchez.jpg

Dr. Ignacio Chávez Sánchez

Nació en Zirándaro, Guerrero el 31 de enero de 1897.  Estudio la preparatoria en el Colegio de San Nicolás Obispo en Morelia, Michoacán.  

Medicina en la UNAM, recibiéndose como médico en 1920, Fue rector de la Universidad Nicolaita. Se especializó en Cardiología en Paris, Francia.

En 1924 fundó el área de cardiología en el Hospital General de México, dirigió el Hospital General de México de 1936 a 1939. En 1935 funda la

Sociedad Mexicana de Cardiología. En 1943 es miembro fundador del Colegio Nacional. En 1944. Funda el Instituto Nacional de Cardiología, el

que dirige hasta el año 1961, año en que recibe el Premio Nacional de Ciencias.

De su infancia relata “el niño de pueblo se fue a estudiar a la ciudad y creció al cuidado de cuatro tías ancianas, figuras admirables para un retablo.

.

Ir a la escuela, rezar, estudiar para ser niño bueno, esos eran mis días. Más tarde me di cuenta de que yo no jugué de niño ni tuve amigos, como no

:

fueran los de la hora del recreo... Así llego la adolescencia y se acercó la juventud... En esa época de mis estudios preparatorios pasé por el deslumbramiento

.

de leer de todo, de discutir de todo, de devorar libros, historia, novela y poesía... Mi amor por las letras me llevo a escribir versos... sólo eran versos, no poesía,

.

y cuando me convencí de ello dejé de escribirlos... Si yo abandoné los versos, ellos en cambio, me procuraron lo que no había logrado mi empeño por la ciencia...”

.

Uno de sus versos:

.

Pero oíd, peregrinos que venís a esta casa con un afán callado de saber, y a quienes el misterio de la hora que pasa sabe a gota de miel.

El mundo rueda entre las sombras,

Y es de noche en las almas que no llevan fanal,

Que las páginas blancas de los libros no alumbran

Si no se enciende un ideal.

Yo no sé si la vida es verdad o es mentira.

Su hijo el Dr. Ignacio Chávez Rivera, refiere, “como docentes en la Facultad de Medicina nos vimos envueltos en varios históricos conflictos universitarios;

juntos acudimos a la toma de protesta como Rector del Maestro Chávez en medio de golpes y gases lacrimógenos, en la canallada al Rector Chávez

orquestada por el Presidente Díaz Ordaz. En una de sus entrevistas durante el conflicto, el Maestro tenía una de sus habituales jaquecas, por lo que

tomó un analgésico, Díaz Ordaz le preguntó: ¿le duele la cabeza? A lo que el Maestro le respondió: sí, Señor Presidente, con lo que tomé se me va a pasar,

pero el que usted se ha preparado no se le va a curar; vaticinó así lo sucedido en el 68.”

Como se observa un prohombre, que dignificó la medicina y al médico en su persona, que pregonó el bien actuar del mismo. Como profesionista es

importante resaltar que cuando fue rector de la UNAM,  eliminó el pase automático a todos los aspirantes sin importar si eran o no egresados del bachillerato

de la universidad. Tuvo que renunciar como rector a causa de una huelga originada de la  facultad de derecho. Es importante el señalar que su

salida de la UNAM, no fue la adecuada  ya que fue en la cajuela de un coche.

No obstante, en el devenir de su actuación en su vida, dio ejemplo del ser y el quehacer de un buen médico, un médico bueno. Reconocido por muchos y admirado

por mas, un ejemplo nos lo da el Dr. Bernardo Sepúlveda cuando dice es a través de sus discursos, en donde perfila la figura de un varón de categoría superior por

la profundidad y la anchura de pensamiento, por la recia contextura moral y por la inquebrantable voluntad de servir a las causas más nobles de la medicina y de la

cultura, aun a costa del sacrificio personal. Es en su ideario dado a conocer entre otros por su hijo el Dr. Ignacio Chávez Rivera, en donde nos orienta en la ética

del médico, con estas palabras: Si, la moral individual es la condición primera. El médico recto y bueno, exige al hombre bueno y recto. Con la moral individual

como guía, el médico encontrará  casi siempre su camino. Sus voces lo llevaran siempre hacia el bien y podrá cumplir su misión de amor hacia los hombres.

Pone el punto en la llaga cuando se hace comercio de la medicina, al señalar que donde el negocio empieza, el decoro de la profesión acaba; o bien, en estas

dos sentencias queda encerrada la obligación fundamental del médico, su máximo deber moral. No se concibe a un hombre que se consagre a la medicina

para engañar con ella, para simular servicios que no valen. Se es médico para salvar enfermos, para ayudarlos cuando menos. Y no es la ignorancia la que ayuda es el saber.

Esa es nuestra obligación primera si hemos de ser médicos honrados, no mercaderes.

Estas palabras no refieren a este médico ilustre, en esta época en que los valores se han perdido, que es más importante el tener que el saber. Y nos dice:

"Ser médico exige no prostituir la profesión con el comercio indecente de sus servicios. En el Olimpo griego, donde promiscuidad era permitida entre los dioses,

que aun solían bajar a la tierra en busca del amor de las mortales, Hygeia, después elevada a diosa de la medicina, no compartió nunca el tálamo, dios de los

que viven del comercio. Y su corolario:

Ø     De no haber sacrificado nunca mis convicciones al interés personal de haber sido siempre leal conmigo mismo.

Ø     De haber procurado caminar con la vida de acuerdo a lo que he enseñado en la cátedra.

Ø     De haber aceptado que nuestro paso por la vida no es goce ni es sufrimiento, ni menos expiación; que la vida es misión.

Ø     Yo he tratado de cumplir lealmente con la mía, de acuerdo con los ideales que me forjé en la juventud.

Estas y más sentencias existen en su ideario, publicado por el Colegio Nacional, en 1997.

El Dr. Chávez, fue un precursor de la bioética en nuestro país, su legado persiste hasta nuestros días.

En su amado Instituto rodeado de sus seres queridos, amigos, alumnos, fallece el 13 de julio de 1979.

Se encuentra en la Rotonda de los hombres ilustres, en la Ciudad de México.

Honor a quien honor merece..............

                                                                                                                                                                                       Eduardo García Solís. Médico

_____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

DR.TERRES.Y.SU.TIEMPOO.JPG

EL DR JOSE TERRES Y SU TIEMPO < >

DR.TERRES.Y.SU.TIEMPOO.JPG

 

EL MEDICO TERRES

 

GACETA DE LA FACULTAD DE MEDICINA

10 DE MAYO 1992

  
  • Sus clases, cimiento de los alumnos que iniciarían las grandes especialidades de México
  • Muere el doctor José Terrés el 3 de febrero de 1924 por un diagnostico equivocado, irónico fin a quien predico el estudio minucioso del paciente, con humanismo, a través de la clínica.
 

AUTORES:

 

Carlos Agustín Rodríguez Paz

Rosa Maria Carreón Bringas

 

Nace en México el 6 de julio de 1864, José Luís Juan Maximiliano Terrés Jimeno, en medio de un país en gestación. Es en el semillero de la Escuela Nacional Preparatoria que este joven encausa sus estudios (1876) por el rumbo del positivismo con el fundamento en la lógica y las matemáticas; le toca ser parte de una generación que rechaza la retórica y busca nuevos caminos a través del método experimental que sea demostrable por manifestaciones demostrables a través de los sentidos. Con esta filosofía, el bachiller ingresa a la Escuela Nacional de Medicina (1881) y cursa su práctica en el Hospital de San Andrés; se gradúa en 1886 siendo en este año cuando comienza a impartir cátedra de clínica-interna como auxiliar en el mismo hospital que le diera cimiento a este arte. No se conforma con revisar las técnicas y medios de exploración, además enseña la valoración y significado de estos datos extraídos del paciente por el interrogatorio y la exploración.

 

Era el maestro un hombre delgado de mirada fría, rostro sereno, siempre vestido impecablemente de levita negra, de hablar suave, correcto y siempre razonado, sus pensamientos breves, con fundamentos claros. Ya en este siglo XX imparte clase de Patología Interna y de Clínica Interna en el Hospital General, iniciando los días hábiles a las 7 de la mañana en punto, al dar el reloj la ultima campanada. Mientras pasa lista, sus alumnos, con respeto esperan a quien será el elegido para dar clase…. El seleccionado expone su tema, Terrés le escucha como si el mismo fuera un alumno mas, sin interrumpir la exposición, corrigiendo errores expuestos al final del tema; después de la clase pasa a la practica, colocándose el Doctor Terrés al lado derecho del paciente en la cabecera, mientras el alumno procede al estudio del enfermo al lado de su maestro ante la mirada de los demás compañeros.

 

En su libro INTRODUCCION A LA CLINICA MEDICA Y PATOLOGIA INTERNA conocemos al introductor de la propedéutica, no solo toma a la clínica como un método para descubrir una entidad, insiste en el adecuado tratamiento trato y comprensión que se merece el paciente, la necesidad de ser oído y de no ser un caso mas, reclama su lugar a la empata, que tardara muchos años en fundamentarse aunque sea algo inherente a la practica medica. Entre 1915 y 1918 el maestro esta en su apogeo académico y sus clases en Santo Domingo y en el Hospital General son el cimiento de los alumnos que en los años posteriores iniciaran las grandes especialidades en México.

A mediados de 1923 el Maestro Terrés cae enfermo. En una junta de colegas se determina sobre la base de una prueba de Vidal positiva que se le insustituya tratamiento para fiebre Tifoidea pero pasa el tiempo y el cuadro se agrava. Un alumno de Terrés pide estudiar a su maestro, procede a interrogar y explorar con la destreza y el cariño que se le debe a cualquier paciente….. Fiebre intermitente, tos con expectoración mucopurulenta, movimientos respiratorios disminuidos, focos de condensación….. El padre de Terrés murió de Tisis….. el alumno tiene el diagnostico pero teme contradecir a sus profesores; hace el estudio de expectoración….. hay bacilo de Koch.

 

Muere el doctor José Terrés el 3 de febrero de 1924 por un diagnostico equivocado, irónico fin a quien predico el estudio minucioso del paciente, con humanismo, a través de la clínica.

  

BIBLIOGRAFIA:

 

1.      Dr. José Terrès. Algunas Consideraciones de la Medición.  Jefe de Clínica Interna en la E.N de Medicina. México, 1893

2.      Dr. José Terrès. Examen de los Esputos.  Jefe de Clínica Interna en la E.N de Medicina. México, 1893

3.      Dr. José Terrès. Examen de la Sangre.  Jefe de Clínica Interna en la E.N de Medicina. México, 1893

4.      Dr. José Terrès. Análisis Físico de las Orinas. Jefe de Clínica Interna en la E.N de Medicina. México, 1893

5.      Dr. José Terrès. Uroscopia Química. Jefe de Clínica Interna en la E.N de Medicina. México, 1894

6.      José Terrès. Manual De Patología Interna. Primera Edición 1901. México. Oficina de la Secretaria de Fomento.

7.      Dr. José Terrés Introducción a la clínica Médica. Imprenta Franco Mexicana. México 1918

8.      Dr. José Terrès. Sumarísimo Manual de Anatomía Fisiología e Higiene. Imprenta Franco Mexicana. México 1910

9.      El Doctor José Terrés y Su Tiempo. Revista Medica del Hospital General SSA 1999

 
 

TERRES_LEGADO.JPG