Introducción: Dr. Arturo Manlio Terrès Speziale
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Los impresionantes avances ocurridos en la última década han tenido un impacto directo en los Laboratorios Clínicos dando como resultado un aumento en el número de pruebas y procedimientos

disponibles para:

1. Detectar enfermedades

2. Confirmar el diagnóstico

3. Establecer el pronostico

4. Evaluar el tratamiento

Las pruebas de laboratorio son una poderosa herramienta para la toma de decisiones. El diagnóstico es un ejercicio multidisciplinario en el que el clínico sospecha, los gabinetes apoyan

y los laboratorios confirman o descartan. El Médico tiene responsabilidad compartida con los servicios de diagnóstico, al primero corresponden la indicación y la interpretación de las

pruebas, mientras que a los últimos corresponde la responsabilidad de la realización de los estudios y el asesoramiento del médico.

Tal vez cause extrañeza la publicación de esta obra, sobre todo cuando abundan los tratados médicos, sin embargo hay que destacar que aunque la mayoría de ellos contienen información

sobre pruebas de laboratorio la gran mayoría no discuten las implicaciones científicas y filosóficas de la Patología como una rama de la Medicina, no integran ni sistematizan la información

sobre la utilización del Laboratorio, tampoco establecen los principios básicos sobre la toma de decisiones y finalmente pasan por alto muchos detalles que como se vera son importantes.

El aumento en la diversidad y en la complejidad de los recursos diagnósticos representa un reto para el que quiere aprender a utilizarlos de manera óptima. Para lograr el máximo aprovechamiento

del Laboratorio Clínico lo ideal sería que las Facultades y Escuelas de Medicina de nuestro país incluyeran Patología Clínica o Medicina de Laboratorio como materias obligatorias

a nivel licenciatura, esto mejoraría el desempeño de los médicos durante el Internado, la Residencia y por supuesto durante el ejercicio profesional.

Esta obra no fue escrita para los maestros ya que a ellos preferimos escucharlos, nuestro esfuerzo se dirige a los que aún guardan una fresca disposición hacia el aprendizaje. Existe

un vacío que queremos llenar, la tarea del Médico Patólogo Clínico es la de propiciar el óptimo aprovechamiento del Laboratorio en beneficio de los pacientes, alcanzar esta meta es nuestro

anhelo, esta obra nuestro método.

Presentación: Dr. Francisco Durazo Quiroz. Academia Nacional de Medicina

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No abundan las publicaciones que se ocupen de la Patología Clínica o Medicina de Laboratorio como disciplina científica. Siendo una área de la medicina relativamente nueva, de integración

reciente, pocos se han ocupado de definirla, de referirse a su integración, a su funcionalidad, y a ubicarla en el importante sitial que ocupa dentro del proceso lógico que el médico

utiliza en el estudio de los enfermos, para llegar a un diagnóstico, vigilar su seguimiento y participar en el control del tratamiento. El Dr. Arturo Terrés en esta obra lo hace con método,

con detalle, con una clara exposición y con un lenguaje sencillo, y aborda también con veracidad,esa relación tan importante con los clínicos, y las deformaciones que de ella surgen,

principalmente por desconocimiento de esa herramienta valiosa que representa la Patología Clínica. El autor demuestra tener una clara visión del lugar del Patólogo Clínico en el concierto

de la medicina, así como de la materia que profesa, y refleja un gran esfuerzo por contribuir a su difusión. Con gran acierto se refiere al mal uso de dicha herramienta diagnóstica cuando no

se ha realizado una buena Clínica. Se tratan con detalle las condiciones preanalíticas, tan importantes, con ejemplos prácticos, y difunde un uso adecuado de la estadística. Proporciona

una orientación sobre la selección de las pruebas preoperatorias y para valorar el estado de salud, situaciones que se han apegado a modelos rígidos sin bases fisiopatológicas y con un

sentido comercial. Del capítulo V en adelante se ocupa de descubrir la utilización del Laboratorio Clínico en el estudio de diferentes entidades nosológicas, describe con detalle su fisiopatología,

que permite hacer una racional selección de las pruebas, facilita la interpretación y proporciona una orientación para el tratamiento.

La medicina en su avance espectacular se vuelve cada día más científica y más tecnificada y su influencia en la Patología Clínica, se ha reflejado en una sofisticada instrumentación; sin

embargo no hay que refugiarse en ella, y abandonar el razonamiento clínico que siempre estará por encima de ella. El Dr. Terrés nos refleja su experiencia de haber vivido la Patología

Clínica en un medio hospitalario, en donde es posible a diferencia de la Patología Clínica extra hospitalaria, valorar el papel de ella, su eficiencia y aquilatar su importancia.

La Patología Clínica no ha permanecido ajena a la influencia de la atención médica administrada, espero que permanezca inmune a las asechanzas de los consorcios comerciales.

En esta breve comunicación sólo he querido dejar trazada en unas cuantas líneas, la importancia que esta obra representa, en el presente, en que la Patología Clínica ha tomado su lugar

en el concierto de las ciencias médicas, y cuenta con una importante representación académica a través de sus instituciones, tanto nacional como internacionalmente. Confío en que ejemplos

como el presente sirvan para impulsar el progreso de la Patología Clínica en nuestro medio y propicien una mayor actividad académica de sus representantes.

El esfuerzo del Dr. Terrés es encomiable y merece una felicitación.

Presentación: Dr. Jorge Manuel Sánchez-González. Academia Mexicana de Cirugía

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Escribir sobre un tema que relacione la práctica clínica de la medicina y el ejercicio cotidiano de la medicina de laboratorio en el marco de la ciencia y la tecnología contemporáneas no es

una tarea fácil, pero Arturo M. Terrés Speziale en la presente obra lo hace de manera diestra y sucinta. Arturo Terrés recorre hábilmente diferentes ámbitos de la Patología Clínica, ubicando a

esta especialidad médica en el contexto de la práctica de la medicina del nuevo siglo. Analiza la importancia del método científico en la disciplina y pone elegantemente en perspectiva,

la utilidad y limitación de técnicas específicas utilizadas en el laboratorio clínico para el diagnóstico y tratamiento de diversas enfermedades. Él expresa comprensiblemente,

la importancia de los elementos que intervienen en el proceso analítico de un estudio y la relevancia de comunicarlo apropiadamente tanto al médico como al paciente. Expone

reflexiones derivadas de su amplia trayectoria como profesionista distinguido de la especialidad en temas diversos como la indicación e interpretación de estudios, el análisis

de entidades sindromáticas como la fiebre o los procedimientos secuenciales en diagnósticos como la anemia y la aterogénesis.

Importancia especial reviste el tema coetáneo de la búsqueda de marcadores de envejecimiento que ayudan a desarrollar nuestra intervención en la búsqueda de una mejor calidad de

vida en el humano. La obra culmina con un capítulo dedicado al repaso de los conceptos y reglas elementales utilizadas en el método científico, y se detiene a repasar los conceptos de

la pseudo-ciencia y la relevancia de la investigación clínica.

La obra, dirigida fundamentalmente a un público de habla hispana, es de utilidad para el profesionista de ciencias de la salud relacionado con el maravilloso mundo de la Patología

Clínica y llena un importante vacío que existe en la especialidad. Quizá su perspectiva personal, se vea reflejada en el título del libro, pero sobre todo en su contenido, ya que ésta procede

de su distinguida y larga experiencia. Los lectores están invitados a seguir, para obtener el máximo beneficio de su lectura, la secuencia planteada en la obra, aunque el texto también se

favorece para la lectura de los capítulos en forma independiente. Esta obra llega apropiadamente a la par del resurgimiento de la Patología Clínica, como una de las disciplinas fundamentales

en el estudio de los procesos de salud y enfermedad, sus pronósticos y la prevención oportuna.

En compendios de esta magnitud, podrían esperarse errores involuntarios ocasionales. Yo reconocí uno... el no haberse identificado previamente la importancia de un texto como el que

ahora tenemos a nuestra disposición.